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lun

26

dic

2011

Guerrero

Por Samuel Rodríguez

Es curioso considerarse guerrero sin haber estado en ninguna guerra o conflicto armado pero es así como nos sentimos muchas veces a lo largo de nuestras vidas. No se si alguna vez llegaré a ser un maestro de las artes marciales, sobre todo porque ese no es mi objetivo al practicar el budo de Hatsumi Sensei, sino el de pulir mi corazón, pero si se que soy un guerrero desde que tengo uso de razón. Siempre he luchado contra mis miedos, mis prejuicios y los problemas que me han surgido durante el camino que he recorrido. Se que aun me queda muchísimo por andar pero también que cada una de esas cosas forma parte de mi y de como soy. Es curioso también que muchas veces tenga ganas de llorar y no pueda, que no pueda derramar lagrimas de tristeza y que si las pueda derramar de emoción o de alegría por cosas que la mayoría de las personas ni siquiera se inmutarían, que me sorprenda también de la empatía que puedo llegar a sentir cuando me dirijo a una persona para hecerle sentir bien o que puedo desarrollar también hacia un animal que sufre. Creo que percibir ese tipo de cosas son las que nos hacen sentir que estamos en el camino del Jihi no Kokoro, el Corazon Benevolente, y comprender mínimamente el significado de las palabras que rezan que el corazon de los guerreros es precioso y esencial. Quiero aprovechar este espacio para recordarles que todos somos guerreros de una forma u otra y que no olviden nunca de seguir puliendo su corazón.

Un abrazo enorme para todos!! -Bufu ikkan!! 

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lun

03

oct

2011

Dualidad: Tori/Uke

Por Samuel Rodríguez

Todos recordamos aquella época en la que la gente llevaba colgantes, camisetas y demás artículos con el símbolo del Ying / Yang estampado en ellos, y yo como muchas personas en aquella época tenía una concepción, no errónea del todo sino tal vez no completa, ya que cada vez que se hablaba de este símbolo creíamos que representaba el equilibrio entre el bien y el mal
o cualquier otro misticismo que nos inventasemos.
Ahora bien al pasar los años me he dado cuenta, o he aprendido, que es un símbolo Taoista, que en Japonés se le llama IN / YO, que lo comparten muchas culturas y creencias a lo largo de Asia, y que más que representar el equilibrio entre el bien y el mal representa el equilibrio entre todas las cosas y más importante aún a mi entender, lo uno dentro de lo otro, el cambio dinámico entre los opuestos, la Dualidad de todas las cosas. Esta dualidad es completamente dinámica y no puede existir una de sus partes sin la otra como por ejemplo día y noche, felicidad y tristeza, vida y muerte y así un sinfín de ejemplos, aunque dentro de una de sus partes puede haber una muestra de la contraria como representa el simbolo del que hablamos como por ejemplo en verano, estación soleada y calurosa por excelencia, puede haber días nublados y de lluvia o viceversa.
Pero cuando pensamos en un budoka nos viene a la mente la imagen de una persona, ya sea hombre o mujer, capaz de hacer técnicas y movimientos infalibles.
Siempre solemos tener una concepción de este como si fuera Tori, pero ¿Que pasa con el budoka como Uke?
En el entrenamiento en el dojo nos esforzamos por realizar las técnicas que nos transmite el instructor lo mejor posible y muchas veces nos olvidamos de recibir esas técnicas lo mejor posible. Cuando un instructor nos saca como uke y nos aplica la técnica nos pregunta: ¿Que sentiste? o Feeling?
Creo que ese tipo de preguntas, que te dejan descolocado en un primer instante, son las que te hacen evolucionar un poco más como uke y budoka, son como un puño directo a la cara que no viste venir y te cuesta reaccionar al recibirlo. Esta es la dualidad de la que hablaba antes, ya que como artistas marciales debemos cultivar esta dualidad siendo siempre a la vez Uke y Tori porque a la hora de una situación real, ya sea una lucha, una discusión en casa o en el trabajo,... debemos adoptar en todo momento el rol de Uke como de Tori porque las técnicas no son infalibles y tendremos que saber recibirlas. 
Escribo este texto porque nuestro Buyu e instructor Jose Luis ha comenzado a entrenar de nuevo y me alegra mucho puesto que considero que es una de esas personas de las que puedes aprender mucho dentro y fuera del Dojo, sobretodo de esas personas que te hacen evolucionar como Uke ya que te hace estar despierto y consciente en cada momento de que estas en una clase de artes marciales, lo contundente que puede a llegar a ser lo que practicamos cuando hay intención y de que tanto en el tatami como en la vida hay que actuar con fluidez.
Darles las gracias a todos mis compañeros, buyus de otras islas y sobre todo a Carlos Morales por cedernos a todos ese espacio que tanto nos aporta cada vez que entrenamos que es su Dojo.
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sáb

09

jul

2011

La Pluma y la Espada

por Samuel Rodríguez

Ya hace bastantes meses que rondaba por mi cabeza la idea de escribir este texto, incluso podría decir que desde el año pasado. Así que aprovechando el tema de este año sobre el kihon happo voy a desarrollar esa idea que se dibujo en mi mente.

Todo surgió tras un entrenamiento en el dojo después del cual nos fuimos dando un agradable paseo hacia nuestras casas, encontrandonos juntos el shidoshi Alex Dadlani, mi Buyu Tino y yo. En el transcurso del camino la conversación fluyo de un tema a otro pasando de las bromas y anécdotas a las impresiones que nosotros teniamos sobre el budo, desde nuestro punto de vista, cotejandolas con la experiencia y vivencias de Alex. En ese momento espontáneamente vino a mi cabeza un curioso paralelismo entre el Kihon Happo y el Taijutsu con los primeros años de enseñanza en la escuela.

Mucha gente cuando empieza a practicar artes marciales espera encontrarse con técnicas "mortíferas" y espectaculares donde le arranques los ojos a uke o le saques el corazón por la boca mientras sigue latiendo y demás barbaridades, (sobretodo cuando hablamos de ninjas); y cuál es la sorpresa cuando se encuentran a un montón de cinturones negros rodando por el suelo y haciendo series de movimientos repetitivos una y otra vez consistiendo mayoritariamente en bloqueos y puños o bloqueos y patadas. ¿La idea es chocante verdad? Pero... ¿alguíen ha reflexionado sobre cuando era niño y comenzaba a aprender a escribir?

Todos sabemos ahora que la M con la A es MA, pero antes de saberlo tuvimos que escribir muchas MA con mucha paciencia, y antes de eso muchas A. He ahí la idea que quería desarrollar cuando somos pequeños no paramos de copiar las letras que nos pone el profesor/a en la pizarra, no paras de escribir una A, otra A, y otra A,...y cuando aprendes la A y la sabes escribir te enseñan la M. pues en el budo es exactamente igual. Primero aprendemos a esquivar el golpe y bloquearlo y lo repetimos una y otra vez hasta que aprendemos que al bloqueo se le puede añadir un golpe detrás y ya no es M+A= MA, ahora es Jodan Uke+Omote Shuto = SUI NO KATA, y a la vez que aprendemos nuevas letras podemos formar nuevas palabras, frases o textos de manera infrinita, transportando ese sentimiento al budo.

Otra cosa a tener en cuenta es la Caligráfia, desde pequeños todos, o casi, tenemos la misma letra ¿Os suenan los cuadernillos RUBIO? haciendola bonita, clara y concisa y a medida que pasan los años vamos desarrollando un estilo de escritura diferente al del resto, ya sean redondeadas, puntiagudas o torcidas todas las letras al leerlas forman la misma palabra. Ese es el Taijutsu que hemos desarrollado, en el principio hacemos los movimientos amplios y visibles intentando emular el del instructor, pero luego nos desengañamos al ver que sus movimientos no se perciben igual que los nuestros y aún más al ver que los de este instructor no son iguales que los del otro, o el otro,... aún haciendo todos la misma técnica, y eso es porque cada uno ha desarrollado su propio estilo de "escritura" a lo largo de los años a base de prácticar y prácticar lo básico llegando ahora a "escribir" de forma fluida.

Así que ya saben la M con la A, MA = PACIENCIA.

Y recuerden en el budo no hay tippex, si te equivocas tienes que seguir escribiendo.

 

Un abrazo fuerte, Samuel

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sáb

09

jul

2011

Reflexiones Clase 6 de Julio

por Carlos Morales - Toryu

Me gustaría compartir algunas reflexiones sobre el encuentro que mantuvimos ayer en el dôjô.

El tema giró en torno al Kihon Happô y cómo podemos construir visiones gracias a él.

Las formas más simples del Budô descubren nuestras fortalezas y debilidades. Es decir, el kihon no deja de ser una herramienta a la que puedes acudir cuando estas perdido sino que también se puede convertir en un utensilio en el que te puedes perder.

Dado que desde mi punto de vista esto sucede, me gustaría compartir, ahora por escrito, los sentimientos que ayer entrenamos con el cuerpo. Debatimos en torno a tres puntos a tener en cuenta a la hora de realizar una forma:

* Aceptar la derrota

* Ofrecer la victoria

* Y entender que todo está conectado o Kukan.

Aceptar la derrota, implica que nuestro primer movimiento es defensivo. Evadimos el ataque realizando una defensa que anule el poder del primer movimiento del oponente. A continuación, nos toca actuar y es ahí donde si derrotamos al oponente, ofrecemos la victoria.

Y envolviendo estos dos principios, se encuentra el tercero de ellos, la comprensión de que todo está conectado. Es decir, pensar en que cualquier cosa puede pasar cuando se afronta una situación estresante ya que somos totalmente cambiantes. Algunas veces, el mero hecho de pensar, de tener esto en mente “cualquier cosa puede pasar” te permite un cierto Kukan.

Si nada más por ahora,

Un saludo a todo el dôjô.

Carlos Morales Páez.

Arrecife, a 7 de julio de 2011

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jue

07

abr

2011

"No ser nada"

por Carlos Morales - Toryu

Hola a todos, aprovecho este medio para deserles mucha salud y felicidad en sus vidas.
El motivo por el que escribo estas palabras es en respuesta a las dudas que me plantean. Siento que escribir en un medio como este puede ser motivo de alegría y de confusión, ambos factores que forman parte de nuestra vida.
Aún así y como pienso es una respuesta a una solicitud, espero sepan entender lo que quiero expresar.
"No somos nada" me dijo mi padre días antes de morir y efectivamente, tiene razón, la vida se nos escapa frágilmente como el agua con que nos lavamos la cara. Y en ese devenir del tiempo, muchas veces, creamos imágenes artificiales de nosotros mismos: " soy padre"," soy terapeuta", "soy toryu".... ¿ es esto algo negativo?
No, pero el esfuerzo en mantener esa imagen de que "soy algo" crea problemas.
Primero, te crea problemas a ti mismo, porque debes hacer una labor de ocultamiento increible. Es decir, todo aquello tuyo que aflore a la superficie debe ser ocultado., siempre y cuando no coincida con lo que tienes planificado mostrar como verdadero a los demás.
Segundo, te crea conflictos con los demás, si alguien te dice algo que no coincide con "tu lista personal", cuidado, te está llamando la atención y eso no te gusta, por lo tanto te mosqueas.
Y tercero, ¿qué relación puede tener todo esto con las preguntas que me han echo?
Creo que este año, por lo que he oído y tengo entendido, el Sôke, está transmitiendo el "Kihon Happô" y este concepto de "no ser nada" es para mí  un sentimiento del kihon, ya que cuando llegan momentosb de "lucha", interna o externa, ser algo significa: ser cuadriculado, rígido y estático.
Y "no ser nada" significa: movimiento y calma a la vez.
  Últimamente, he llegado a una conclusión, la experiencia no es la madre de la ciencia, digo esto, teniendo en cuenta que he tenido muchas experiencias en la vida pero no significan nada si no son experiencias "vividas". ¿Qué he aprendido de lo que hice ayer? ¿ me ha servido de algo? ¿Cuándo vuelva a vivir la misma situación reaccionaré igual que ayer?. Por ejemplo,puedo ir a trabajar todos los días y decir: "llevo trabajando diez años" y sin embargo,  si me preguntan no saber dónde está la pala ni el cepillo.
Como conclusión final y para terminar, hagamos un esfuerzo, todos juntos por "no ser nada".
Ojala, que Japón se recupere pronto y que las enseñanzas del Budô continuen.
Un abrazo Carlos
Escrito por Carlos Morales - Toryu
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vie

25

mar

2011

Odio la Guerra

por Samuel Rodríguez

No me gusta usar esta palabra, pues es un vocablo que engendra más violencia, pero ODIO LA GUERRA, es algo que para muchas personas puede resultar incoherente viniendo de alguien que practica las artes marciales pero tiene que quedar algo muy claro, la práctica de las artes marciales no tiene que servir para aprender a luchar, ni doblegar a nuestro antojo a los demás, sino para defendernos a nosotros mismos, a nuestra familia y a nuestros seres queridos en caso necesario, siempre mirando por el bien del grupo. no hay que obsesionarse con ser un maestro de las artes marciales completo sino un ser humano completo.
Son muchas las heridas y rencores que quedan despues de la guerra muchas de ellas perduran hoy en día entre nosotros en forma de intolerancia o de racismo representadas por palabras gestos o miradas. Son esas mismas heridas las que nos deben hacer reflexionar de si estamos tomando el camino correcto ya que toda experiencia nueva nos debe llevar al camino de la Iluminación.
Comienzo diciendo ODIO LA GUERRA no solo porque los medios de comunicación nos bombardeen con multitud de imagenes de conflictos bélicos y terroristas a lo largo y ancho del planeta, sino porque al ver todas esas imagenes uno quiere conocer el origen de los conflictos y comienza a investigar dandose cuenta de que todas y cada una de las guerras que se han librado a lo largo de la historia estan llenas de historias de asesinatos, crimenes y crueldad irracional por parte de cualquier bando. No creo que haya vencedores ni vencidos ya que en una guerra todos perdemos.
Alguíen me pregunto hoy si me gustaría ser soldado al ver en televison imagenes de los bambardeos sobre Libia, a lo que respondí que No,
-¿Y por qué no?¿Tienes miedo a que te maten?
A lo que respondí nuevamente que
-NO, no tengo miedo a que me maten, tengo miedo a matar.
Ese sería mi mayor miedo, matar, tener que hacerlo en nombre de cualquier causa con la que no me sintiera identificado o hacerlo sin ningún tipo de miramiento o remordimiento, ese sería mi mayor miedo no darle valor a la vida de las personas y convertirme en una herramienta de individuos sin escrúpulos.
Creo que ese es el mayor miedo de todas las personas, el no darle valor a la vida.
Espero que este texto que he escrito hoy les haga reflexionar y pensar en lo afortunados que somos por estar viviendo y rodeado de personas que nos quieren.
Les dejo al pie una frase de Ian Gibson muy ilustrativa:
Las heridas de la Guerra Civil sólo se curarán definitivamente cuando ambos bandos acepten la verdad de lo que pasó en sus respectivas retaguardias durante la contienda franquista.

 

Escrito por Samuel R. Melián

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